relación entre salud periodontal y salud general | Dentista en Mataró

Relación entre la salud periodontal y la salud general del paciente

ESTUDIOS RECIENTES INVESTIGAN SU RELACIÓN CON EL ALZHEIMER.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad periodontal es la segunda patología oral más prevalente a nivel mundial, afectando a más del 50% de la población mundial adulta, y en afectaciones graves afecta hasta un 15%. Y es la causa principal de pérdida dental en adultos.

¿QUE ES LA ENFERMEDAD PERIODONTAL?

La enfermedad periodontal es una infección de los tejidos que rodean y sujetan los dientes (hueso y encías), que habitualmente es indolora y por tanto, la persona puede no saber que la sufre si no se realiza las revisiones periódicas al dentista.

El origen de la enfermedad periodontal o periodontitis es la placa bacteriana, (mezcla de restos de alimentos y microorganismos), que se acumulan entre la encía y los dientes causando inicialmente inflamación reversible (Gingivitis), y si esta no se trata evoluciona a Periodontitis provocando la pérdida irreversible de tejidos periodontales (hueso y encía).

RELACIÓN ENTRE LA ENFERMEDAD PERIODONTAL Y LA SALUD GENERAL. 

La evidencia científica ha demostrado de hace años que la periodontitis puede tiene un impacto significativo en la salud general de las personas, extendiéndose más allá de la cavidad oral.

Las principales repercusiones sistémicas hasta ahora conocidas de la enfermedad periodontal son las siguientes:

  • Enfermedad cardiovascular. La infección crónica de las encías puede llevar a desarrollar enfermedades cardíacas, como la aterosclerosis, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, etc.
  • Diabetes. La inflamación crónica de la enfermedad periodontal afecta al control de azúcar en sangre (mayor resistencia a la insulina), y por tanto empeora el control de la Diabetes. Y, en personas con diabetes pueden tener un empeoramiento o aparición de enfermedad periodontal, debido a que tienen una respuesta inmunitaria reducida, menor capacidad de cicatrización y al acumular más glucosa pueden favorecer el crecimiento de bacterias en la boca.
  • Complicaciones durante el embarazo. Durante la inflamación crónica de los tejidos periodontales se produce acumulación de bacterias patógenas y se liberan toxinas, que pueden repercutir en el desarrollo del feto y aumentar el riesgo de complicaciones obstétricas.
  • Enfermedades respiratorias. Las bacterias patógenas presentes en la cavidad oral con periodontitis pueden ser inhaladas y llegar a los pulmones, aumentando el riesgo de sufrir neumonía. Especialmente relevante en las personas con el sistema inmunológico debilitado o que padecen patologías respiratorias crónicas.
  • Enfermedad renal crónica. Algunas investigaciones sugieren que la inflamación crónica periodontal puede desencadenar una respuesta inflamatoria sistémica en el resto del cuerpo, que puede afectar la función renal y contribuir al desarrollo de patologías renales a largo plazo.

¿QUE ES EL ALZHEIMER?

El Alzheimer es una enfermedad incurable y terminal. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) representa el 60% de demencias, y aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años.

Los factores de riesgo hasta hoy conocidos que pueden desencadenar Alzheimer son:

  • Edad avanzada (principal factor)
  • Historia familiar de Alzheimer
  • Enfermedad cardiovascular, Diabetes, obesidad, tabaco
  • Aislamiento social

Pero, en los últimos años la investigación científica ha revelado un sorprendente vínculo entre la salud periodontal y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

RELACIÓN ENTRE EL ALZHEIMER Y LA PERIODONTITIS.

Los estudios recientes revelan que hay una conexión significativa entre las dos enfermedades, especialmente a través de la inflamación crónica y de la acción de ciertas bacterias orales.

En estas investigaciones científicas se analizaron muestras de tejido cerebral, liquido cefalorraquídeo y saliva de pacientes vivos y difuntos, diagnosticados o con sospecha de padecer Alzheimer. Los resultados han mostrado que la bacteria Porphyromona gingivalis estaba presente en los pacientes.

La bacteria Porphyromona gingivalis es conocida como el patógeno clave en la enfermedad periodontal.

Experimentos previos en ratones había confirmado que las bacterias patógenas de la periodontitis oral podían viajar de la boca hasta otras zonas del cuerpo, como el cerebro, y liberar al torrente sanguíneo citoquinas proinflamatorias. Estas sustancias cruzaban la barrera hematoencefálica y contribuían a la neuro inflamación, componente clave en el desarrollo del Alzheimer. También se demuestra que la proteína tóxica que secretan estas bacterias, llamada Gingipain, destruye neuronas. Los estudios revelaban que estas bacterias también aumentaban la producción de Beta Amiloide, un componente de las placas amiloides, la acumulación de las cuales está asociada al Alzheimer.

Cabe tener en cuenta que existe una relación bidireccional entre las dos patologías. El Alzheimer puede dificultar la higiene oral, y por tanto favoreciendo al desarrollo o empeoramiento de la periodontitis. Y a la vez, los estudios han demostrado que las personas con periodontitis crónica tienen mayor riesgo en el deterioro cognitivo y demencia avanzadas. Por tanto se puede crear un circulo vicioso entre las dos patologías.

CONCLUSIÓN.

Aunque la evidencia científica indica una relación entre la periodontitis crónica y el riego de sufrir Alzheimer, se desconoce el grado de esta asociación. Actualmente no se puede afirmar que la periodontitis sea la causa del Alzheimer, pero si que puede ser un factor de riesgo importante en su aparición y progresión. Es por eso que tener una buena salud bucal podría tener beneficios no solo orales sino que también para la salud general a largo plazo.

REFLEXIÓN.

Evitar la enfermedad periodontal es importante para poder evitar o mantener controladas, esas patologías sistémicas comentadas que se le asocian.

Es fundamental una buena higiene bucal, visitas regulares al dentista, evitar hábitos tóxicos, dieta equilibrada y controlar las enfermedades sistémicas, con tal de evitar la enfermedad periodontal o su progreso.