Boca sana toda la vida

Los dientes sanos, tanto temporales como permanentes, son importantes para la salud y el bienestar a lo largo de toda la vida. Una dentición sana y funcional es importante en todas las fases de la vida, ya que permite funciones esenciales como hablar, sonreír, socializar o comer. Los dientes ayudan a dar a la cara su forma individual.

La dentición normal incluye 20 dientes temporales (de leche) que serán reemplazados por 32 dientes permanentes. La erupción dentaria empieza cuando el bebé tiene entre 6 y 10 meses de vida, y suele iniciarse por los incisivos inferiores.

A la edad de 2 años y medio toda la dentición temporal se ha completado. Los dientes primarios sanos permiten mantener el espacio para sus sucesores permanentes que se están desarrollando en el hueso subyacente. La pérdida prematura de los dientes temporales por caries o traumatismos muchas veces origina una pérdida de espacio para los permanentes y puede llevar a multitud de problemas. Unos dientes temporales afectados por caries también son un factor de riesgo para la caries en los dientes permanentes que vayan erupcionando.

En torno a los 6 años de edad, erupcionan los incisivos permanentes inferiores y los primeros orales permanentes. El periodo de transición de la dentición primaria a la permanentes se desarrolla entre los 6 y 12 años de edad (a este periodo se le llama dentición mixta). Idealmente, a los 21 años de edad los 32 dientes permanentes han erupcionado.

Durante la vida de los dientes y de los tejidos orales, estos se ven expuestos a muchos factores ambientales que pueden originar patologías o pérdidas dentarias. La caries y las enfermedades periodontales son las patologías buco-dentales más comunes, a pesar de poder prevenirse en gran medida. Unos auto-cuidados apropiados, así como los cuidados profesionales, combinados con un estilo de vida saludable, evitando riesgos como un consumo excesivo de azúcar o consumo de tabaco, permiten mantener una dentición funcional a lo largo de la vida.

Recomendaciones:

– La limpieza debe empezar con la erupción del primer diente. Los biberones con bebidas azucaradas o jugos de frutas pueden causar caries temprana, por lo que es mejor que beba agua.

– Los niños pueden iniciar su cepillado supervisados por un adulto, dos veces al dia con un pequeña cantidad de pasta (del tamaño de un guisante). Las revisiones con el dentista deben empezar entre los 2 y 4 años de edad.

– Establecer desde edades tempranas, buenos hábitos dietéticos, limitando la cantidad y frecuencia de ingestas azucaradas.

– Empezar a usar protectores bucales para los deportes de riesgo.

– Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

– Una correcta higiene oral y unos buenos hábitos saludables, junto a las revisiones periódicas, ayudan a evitar la caries y la enfermedad periodontal. Las embarazadas requieren cuidados específicos.

Noticia sacada de “Dentistas”, suplemento revista Dentistas nº60 –