Cuida tus encías y dientes: revisa tu salud bucal en la Clínica Dental Vilaret Tolrà en Mataró
Fumar y vapear pueden afectar a la salud de tus dientes, encías y tejidos de la boca. Descubre sus principales efectos y la importancia de realizar revisiones dentales periódicas.
Cuando hablamos de los efectos del tabaco, solemos pensar inmediatamente en los pulmones o en el corazón. Sin embargo, la boca es una de las primeras zonas del organismo que entra en contacto con el humo del tabaco y con los aerosoles de los cigarrillos electrónicos.
Por ello, fumar o vapear no solo afecta a la salud general, sino que también puede tener consecuencias importantes sobre las encías, los dientes, los tejidos de la boca y la capacidad de cicatrización.
Tabaco convencional: mucho más que un problema pulmonar
El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo de numerosas enfermedades. Está relacionado con enfermedades cardiovasculares y respiratorias, accidentes cerebrovasculares y más de 20 tipos y subtipos de cáncer. La Organización Mundial de la Salud estima que el tabaco provoca más de 7 millones de muertes cada año en todo el mundo.
Pero sus efectos empiezan mucho antes y también afectan directamente a la cavidad oral.
¿Qué efectos tiene fumar sobre la boca?
El tabaco puede:
- Aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal.
- Favorecer la progresión de la periodontitisy la pérdida del hueso que sostiene los dientes.
- Aumentar el riesgo de pérdida dental.
- Alterar la respuesta del organismo frente a las bacterias responsables de las enfermedades de las encías.
- Dificultar la cicatrización de los tejidos.
- Incrementar el riesgo de complicaciones después de determinados tratamientos dentales y quirúrgicos.
- Favorecer la aparición de manchas dentales, halitosis y alteraciones en el aspecto de dientes y encías.
- Aumentar el riesgo de cáncer oral y orofaríngeo.
De hecho, la OMS identifica el consumo de tabaco como uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades periodontales graves y señala el consumo de tabaco como una de las principales causas de los cánceres de la cavidad oral.
Fumar puede “ocultar” el sangrado de las encías
Existe además un aspecto especialmente importante desde el punto de vista odontológico.
El tabaco puede disminuir el sangrado de las encías debido a sus efectos sobre los vasos sanguíneos. Esto significa que un fumador puede presentar una enfermedad periodontal importante sin experimentar uno de los signos que habitualmente alertan al paciente: el sangrado.
Por este motivo, la ausencia de sangrado no significa necesariamente que las encías estén sanas.
En pacientes fumadores, las revisiones odontológicas y periodontales son especialmente importantes para detectar cambios en las encías, pérdida de inserción y pérdida de hueso antes de que la enfermedad avance.
¿Y qué ocurre con los cigarrillos electrónicos?
Los cigarrillos electrónicos, vapeadores o dispositivos de vapeo se han popularizado especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. A menudo se perciben como una alternativa inocua al tabaco convencional.
Pero que no haya combustión no significa que sean inocuos.
Los cigarrillos electrónicos calientan un líquido y generan un aerosol que puede contener nicotina, sustancias químicas, aromas y otros compuestos potencialmente perjudiciales. La OMS considera que estos productos son perjudiciales para la salud y no seguros. Además, algunos productos que se comercializan como libres de nicotina han mostrado contenerla.
La nicotina, además de generar una fuerte dependencia, puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial y tiene especial importancia en adolescentes y jóvenes, cuyo sistema nervioso todavía está en desarrollo.
¿Cómo puede afectar el vapeo a la salud bucal?
La investigación sobre los cigarrillos electrónicos es todavía más reciente que la relacionada con el tabaco convencional, por lo que no conocemos todavía todas sus consecuencias a largo plazo.
Sin embargo, los estudios disponibles ya han encontrado cambios relevantes en la salud oral.
Las investigaciones han relacionado el vapeo con:
- Alteraciones de la microbiota oral.
- Cambios en el biofilm o placa bacteriana.
- Alteraciones de los tejidos gingivales.
- Aumento de determinados marcadores inflamatorios.
- Posibles efectos sobre la salud periodontal.
- Irritación y alteraciones de los tejidos de la boca.
- Posibles problemas relacionados con caries y sensibilidad, especialmente dependiendo de la composición y frecuencia de uso.
Varias revisiones recientes han encontrado indicios de que el vapeo puede favorecer alteraciones de la microbiota oral y la acumulación de biofilm, factores que podrían contribuir al desarrollo de enfermedades como periodontitis, periimplantitis, candidiasis oral y caries.
Entonces, ¿es menos perjudicial vapear que fumar?
Esta es una de las preguntas más frecuentes.
La evidencia disponible indica que el cigarrillo convencional presenta un daño periodontal mayor que el cigarrillo electrónico. Sin embargo, esto no significa que vapear sea seguro.
El tabaco también afecta a la cicatrización y a los tratamientos dentales
El consumo de tabaco es especialmente relevante cuando un paciente necesita determinados tratamientos odontológicos.
La alteración de la respuesta inflamatoria y de la cicatrización puede influir negativamente en la evolución de algunos procedimientos, especialmente aquellos que dependen de una correcta cicatrización de los tejidos y del hueso.
Por ello, antes de realizar determinados tratamientos, es importante que el paciente informe al odontólogo de si fuma o utiliza cigarrillos electrónicos y con qué frecuencia.
Una boca sana también forma parte de una buena salud general
La boca no está aislada del resto del organismo.
Las enfermedades periodontales son procesos inflamatorios que afectan a los tejidos que rodean y sostienen los dientes. Además, comparten factores de riesgo con numerosas enfermedades crónicas, entre ellos el consumo de tabaco.
Por otro lado, el tabaco afecta prácticamente a todo el organismo y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y diferentes tipos de cáncer.
Por eso, cuidar la salud de la boca también significa cuidar la salud general.
¿Qué podemos hacer?
El mejor escenario para la salud es no fumar ni vapear.
Si actualmente consumes tabaco o utilizas cigarrillos electrónicos, abandonar el consumo es una de las decisiones más importantes que puedes tomar para proteger tu salud.
Desde el punto de vista odontológico, además, recomendamos realizar revisiones periódicas, especialmente si eres fumador, tienes antecedentes de enfermedad periodontal, llevas implantes dentales o has observado cambios en tus encías.
No esperes a que aparezca dolor
Las enfermedades de las encías pueden avanzar durante años sin producir molestias importantes. Por eso, síntomas como sangrado, retracción de las encías, movilidad dental, mal aliento persistente o cambios en la mucosa oral deben ser valorados por un profesional.
Tu boca puede ser una de las primeras partes de tu cuerpo en mostrar que algo no va bien.
Cuidarla, revisar periódicamente tus encías y evitar el consumo de tabaco y nicotina son pasos importantes para mantener una buena salud oral y general.
¿Fumas o vapeas? Cuida también tu salud bucal
El tabaco y el vapeo pueden afectar a tus encías, dientes y tejidos de la boca. Si fumas, vapeas o has notado sangrado, retracción de las encías, mal aliento o cambios en tu boca, una revisión puede ayudarte a detectar posibles problemas a tiempo.




